¿Cómo me siento al piano?

¿Cómo me siento al piano?

¿Sabías que… parte de tener una práctica efectiva en tu instrumento musical, es una buena postura?

 

Imagina que estás haciendo ejercicio en casa o en el gimnasio. Empiezas con una gran rutina de ejercicios para calentar, poco a poco vas incrementando la intensidad o el peso en tu entrenamiento hasta que empiezas a trabajar muy duro y terminas con pequeñas series de enfriamiento. Al poco tiempo de finalizar tu rutina sientes un fuerte dolor de espalda que no te permite hacer más ejercicio durante las siguientes semanas, todo por no haber tenido una buena postura al realizar algunos ejercicios en la rutina anterior.

 

Al igual que el ejercicio, la práctica musical involucra muchísimos músculos del cuerpo, desde la práctica vocal, hasta la práctica pianística que, de estar en una postura incorrecta, podríamos lesionarnos a corto o largo plazo y nos impediría seguir tocando hasta reponernos. En este caso nos enfocaremos en el piano.

 

¿Qué es una buena postura?

 

Con esto nos referimos a la posición que toma nuestro cuerpo al sentarnos frente al piano. Muchos pueden sentarse jorobados, con las piernas cruzadas, con un pie en el banco y el otro en el piso, recargados en el teclado, con las muñecas hasta abajo o hasta arriba, etc. Todas estas posturas son incorrectas, pero ¿cuál es la adecuada para no lesionarme?

 

En respuesta a la pregunta anterior, requerimos un banco con altura adecuada para sentarnos de forma correcta, ya que las muñecas nunca deben ir por debajo de nuestra mano, sino ir juntas o ligeramente arriba de ella, al igual que los codos. Si nuestro banco nos queda muy bajo aun después de ajustarlo, bien podemos usar cojines que nos eleven un poco más.

 

Una vez que tenemos el banco listo, nos sentamos con la postura más natural y cómoda posible: erguidos, pero sin tensión en hombros y espalda, los pies estables en el piso y a una distancia del piano que nos permita desplazarnos libremente sobre el teclado. Los codos van a ir siempre libres, es decir, que no estén tan pegados a nuestro cuerpo.

 

¿Qué hay de las manos? hay diferentes técnicas pianísticas que manejan los profesores de acuerdo con su educación, sin embargo, hay un punto que todas tienen en común: que la articulación de las falanges distales y mediales (los huesos superiores y medios, respectivamente, de los dedos) no se doble y que mantengamos los dedos curvos y firmes (sin tensión).

 

¿Tienes más dudas sobre el tema?

 

En MVS Music Center nos preocupamos por nuestros alumnos y, por ello, nuestros profesores te darán todas las bases para una práctica correcta. Recuerda siempre asesorarte con él/ella ante cualquier situación relacionada a tu instrumento ¿Ya agendaste tu clase muestra?

 

 

Ana Barragán

School and Store Manager Santa Fe